El Cura Roquero y la conductora debaten sobre la relación entre religión y espiritualidad, coincidiendo en que una religión sin espiritualidad carece de sentido. Se menciona a San Agustín y Teresa de Calcuta como ejemplos de figuras con profunda interioridad.
Se critica la tendencia de algunas instituciones eclesiásticas a enfocarse más en la "cabeza" que en el "corazón", descuidando la construcción de una interioridad genuina. La misa, para los creyentes, representa la presencia real de Jesús.