La NASA ha anunciado nuevos planes para la construcción de una base en la Luna, a través de una serie de misiones no tripuladas destinadas a la entrega de cargamento e instrumentos científicos.
Tres empresas estadounidenses han recibido contratos para estos proyectos, que suman cerca de 600 millones de dólares. Estos esfuerzos forman parte de la estrategia de la agencia espacial para utilizar vehículos robóticos en la construcción de infraestructura lunar.