La cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Paraguay concluyó con diferencias entre los socios sobre la implementación del acuerdo con la Unión Europea, particularmente en el reparto de cuotas de exportación de productos como azúcar, carne, arroz y miel.
Paraguay, a través de su presidente Santiago Peña, expresó un "gusto amargo" por el reparto actual, que considera beneficia a las economías más grandes como Brasil. Se busca un sistema de reparto equitativo que no aplaste a las economías más pequeñas. El bloque se comprometió a discutir un modelo de consenso para repartir los beneficios del acuerdo comercial.
Además, el Mercosur anunció el inicio de negociaciones para un acuerdo de asociación económica con Japón y se propuso acelerar tratados con Canadá. Brasil también se comprometió a aportar 100 millones de dólares anuales por década al Fondo de Convergencia Estructural del Bloque para financiar infraestructura. La cumbre también marcó el relevo de la presidencia semestral del Mercosur a Uruguay.