Los países del Mercosur, a excepción de Argentina, criticaron la aplicación asimétrica del acuerdo comercial con la Unión Europea durante su cumbre en Paraguay.
Los presidentes cuestionaron la utilidad del tratado si no contribuye al desarrollo de los países sudamericanos, marcando un tono crítico hacia Europa.
Además, anunciaron el inicio de negociaciones para un acuerdo de asociación económica con Japón, buscando expandir lazos comerciales más allá de Europa y la región.
Uruguay asumió la presidencia pro tempore del bloque con la promesa de hacerlo más abierto al mundo.