Se reitera la importancia de los retiros espirituales como una disciplina fundamental para conectar profundamente con el Señor, poniendo una pausa en las obligaciones diarias.
Se insta a aprender del error de Moisés y del ejemplo de Jesús, quien practicaba retiros espirituales consistentemente, para poder ganar batallas imposibles y conquistar nuevos territorios espirituales.
Se pide que Dios revele la importancia de estos retiros y que el Espíritu Santo nos guíe a dedicar tiempo a solas con el Señor, desconectándonos del ruido y las distracciones.