La investigación en Harvard sugiere que el proceso de envejecimiento puede ser tratado e incluso revertido, según se desprende de las conclusiones presentadas.
Se explica que la telomerina actúa sobre las sirtuinas, proteínas de la longevidad, con efectos positivos en la salud cardiovascular. Los estudios indican que al triplicar la concentración de NAD, se restablecen valores que caen con la edad, lo que, combinado con un estilo de vida saludable, retrasa la aparición de enfermedades crónicas y mejora la calidad de vida.