El segmento abordó la hipocresía en la industria de la moda respecto a la inclusión de tallas grandes.
Se cuestionó la autenticidad de las pasarelas que presentan modelos de tallas diversas, señalando que al momento de probarse ropa en tiendas, las prendas a menudo no se ajustan a cuerpos que no son hegemónicos, incluso para personas delgadas.
Se criticó la falta de coherencia entre el discurso de aceptación y la realidad de la oferta de indumentaria, sugiriendo que la industria no es tan inclusiva como aparenta.