Diana Linterán, representante de un grupo de iglesias cristianas de Guanare, Portuguesa, explica la iniciativa de recolectar y transportar ayuda humanitaria a las zonas afectadas por el terremoto en Venezuela. Llevan insumos médicos, ropa, calzado y comida.
El destino es incierto, podría ser El Junquito o La Guaira, pero confían en que Dios los guiará. Su objetivo es colocar un "granito de arena" y apoyar en lo que sea posible, reafirmando el espíritu solidario de los venezolanos.