El programa entrevistó a Francisco Solel, un futbolista argentino radicado en Caracas, quien relató su experiencia durante el terremoto en Venezuela. Afortunadamente, su edificio no sufrió daños graves, pero pudo presenciar la destrucción en otras zonas de la ciudad y la desesperación de la gente.
Solel describió el momento del sismo, la falta de luz y el movimiento de su departamento. Logró salir a la calle con su familia, salvándose por poco de la tragedia. Lamentablemente, uno de sus compañeros de equipo se encuentra desaparecido tras el derrumbe del edificio donde vivía.
Se abordó la falta de ayuda estatal y la lentitud en las labores de rescate, contrastando con la solidaridad ciudadana. La ausencia de embajada argentina en Venezuela y la compleja situación diplomática dificultan la asistencia a los compatriotas afectados. Se mencionó un intento de la Embajada de Uruguay por brindar ayuda.
Francisco Solel expresó su preocupación por las réplicas y el estado de los edificios. La vida en Caracas se ha visto paralizada, con escuelas cerradas y la incertidumbre económica. La magnitud de la tragedia y la cifra de desaparecidos generan un clima de profunda tristeza y temor.