Una fuerte réplica de 4.6 grados sacudió Venezuela, generando gran temor en la población, especialmente en aquellos cuyas viviendas quedaron vulnerables tras el terremoto inicial.
El presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, afirmó que la réplica no causó daños adicionales significativos, pero la desconfianza persiste ante la falta de controles y la magnitud de la catástrofe.
Se extendió la suspensión de clases y se reanudó el temor a nuevas réplicas, mientras continúan las labores de rescate con la esperanza de encontrar sobrevivientes.