Se profundiza el análisis sobre el negocio de la compra y venta de pelo humano, detallando el proceso de transformación del cabello en cortinas o extensiones, y la posterior comercialización a precios significativamente mayores. Se estima que un kilo de pelo, comprado a un artesano por un valor, puede generar ganancias considerables al ser vendido al cliente final.
Se destaca la importancia del "pelo virgen", no procesado, como un material de alta cotización en el mercado. Expertos en el rubro explican que el trabajo posterior de confección y aplicación de las extensiones o cortinas es lo que eleva el valor final del producto. La discusión gira en torno a la rentabilidad y la demanda de este insumo, especialmente en el contexto de una economía que impulsa la búsqueda de "rebusques".