El tema de las tarifas subsidiadas se remonta a la crisis de 2001, cuando se comenzaron a subsidiar para aliviar a la población. Durante el kirchnerismo, se mantuvieron bajas como estrategia electoral para ganar votos.
Mauricio Macri intentó corregir esta situación pero se enfrentó a una gran cantidad de amparos y conflictos, lo que lo obligó a frenar sus medidas.
El actual gobierno de Javier Milei busca eliminar el déficit fiscal a través de la reducción de subsidios, lo que implica un aumento significativo en las tarifas de servicios como gas, luz y agua.
Si bien el planteo de eliminar subsidios es correcto, surge la preocupación sobre cómo la gente podrá afrontar estos aumentos, especialmente porque los sueldos no han recuperado el poder adquisitivo perdido.