Se describe la desesperación de la población en los refugios de Venezuela ante la insuficiencia de la ayuda humanitaria recibida tras el terremoto.
Se muestran imágenes de camiones con donaciones de ropa, alimentos y otros elementos básicos que, al llegar a los refugios, son asaltados por la multitud en cuestión de minutos debido a la extrema necesidad. Se resalta que esta ayuda, que requiere horas de preparación y acomodo, desaparece rápidamente.
Se menciona la existencia de una colecta en Argentina organizada por la Fundación San Lucas y la UADE, que recaudó 21 millones de dólares en un día. Sin embargo, se enfatiza que la ayuda gubernamental y las donaciones individuales son insuficientes para cubrir las necesidades de los millones de venezolanos afectados.