La morosidad en el sistema bancario y con billeteras virtuales ha crecido significativamente, alcanzando el 12,7% en general y un alarmante 33% en las billeteras virtuales. Este aumento se atribuye a salarios que no alcanzan la inflación, lo que dificulta el pago de cuotas y créditos, afectando a 7 millones de personas.
Las consecuencias de esta morosidad incluyen el corte de financiación, la aparición en el Veraz y la imposibilidad de acceder a nuevos créditos. Los intereses de las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales pueden dispararse, haciendo casi imposible el pago de las deudas acumuladas.