Unos 7 millones de personas en Argentina ya no pueden acceder a créditos bancarios debido a su historial de morosidad. Se considera en mora a quien no ha pagado un crédito, tarjeta o deuda virtual por más de 90 días.
Esta situación afecta la posibilidad de obtener financiamiento en cualquier entidad del sistema financiero hasta regularizar la deuda. El fenómeno se ve agravado por la caída del poder adquisitivo y el aumento de la morosidad, especialmente entre los menores de 30 años, donde alcanza casi el 40%.
Las billeteras virtuales y la falta de pago de créditos asociados a estas plataformas han contribuido a este incremento de la morosidad. La situación impacta directamente en la capacidad de gasto y ahorro de las familias argentinas.