Vinicius estuvo a punto de marcar un gol espectacular, pero su remate dio en el palo y el arquero Suzuki realizó una atajada providencial para salvar a Japón. La jugada se inició con una gran acción individual de Vinicius, quien eludió a dos defensores y definió con un caño, pero el balón impactó en el poste y luego fue desviado por el arquero.
La jugada fue descrita como una maravilla, destacando la habilidad de Vinicius y la reacción salvadora de Suzuki. El arquero japonés tuvo otra intervención clave anteriormente, demostrando su importancia en el partido.