Se debate la actitud de los argentinos frente a los partidos del Mundial, particularmente en relación a Brasil y Alemania. Mientras muchos celebran los triunfos de Brasil, se cuestiona quién podría desear la derrota de Alemania, considerando la histórica rivalidad.
Se critica a quienes no disfrutan del fútbol y prefieren que equipos como Japón avancen sobre Brasil. Se argumenta que la pasión argentina por el fútbol debería incluir el apoyo a Brasil en ciertos contextos, a pesar de la rivalidad.
Se menciona la posibilidad de que Japón hubiera clasificado si hubiera aprovechado mejor sus oportunidades, pero un error en la definición permitió el empate de Brasil.