Las autoridades rusas han reforzado la seguridad en Moscú tras un masivo ataque ucraniano con drones. En una sola noche, fueron derribados 660 aparatos no tripulados, sin contar los interceptados en regiones ocupadas por Rusia. El Ministerio de Defensa ruso comunicó haber abatido esta cantidad sobre 12 regiones del país.
Este incidente representa el mayor ataque de drones perpetrado contra Rusia hasta la fecha, superando el récord anterior de 556 drones abatidos el 17 de mayo. En junio, se neutralizaron un promedio de 220-223 drones diarios, sumando un total de 9.700 drones ucranianos abatidos solo en ese mes. La capital rusa fue objeto de unos 50 drones que no alcanzaron sus objetivos.