Se produjeron escenas de tensión entre el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, y un rescatista estadounidense durante los operativos posteriores al terremoto.
La discrepancia surgió por el pedido de silencio para escuchar posibles gritos de sobrevivientes bajo los escombros, mientras que Cabello supuestamente quería apagar una camioneta para facilitar la escucha.
Se critica la aparición de políticos que, según los comentarios, causaron daño al país y ahora se muestran colaborando en la crisis, generando desconfianza entre la población.