Diosdado Cabello, figura clave del régimen de Nicolás Maduro, interfiere negativamente en las tareas de rescate en Venezuela tras el terremoto, según denuncias.
Se reportó que Cabello molestaba a los brigadistas, llegando a pedirle que se retirara del lugar en inglés. Esta actitud es vista como un intento de utilizar políticamente la tragedia y borrar el historial de la dictadura venezolana, incluyendo casos de tortura.
La interferencia de Cabello en las labores de ayuda humanitaria, a pesar de ser un momento crítico para el país, evidencia la persistencia del control autoritario y el populismo del régimen, buscando proyectar una imagen distinta a la realidad de 20 años de gobierno.