El programa revela la existencia de audios y chats comprometedores de Manuel Adorni relacionados con una presunta obstrucción a la justicia. Se informa que esta información, que no está judicializada, habría sido filtrada por Matías Tabar a los periodistas Romina Mangel y Nico Wignaski.
Se plantea la hipótesis de que Adorni habría intentado contactar directamente a Tabar para influir en la causa, una maniobra considerada inusual y riesgosa. Los abogados consultados señalan que esta conducta, de confirmarse, podría llevar a una prisión preventiva por peligro de fuga u obstrucción a la justicia.
La presentación de estos audios y chats por parte de Gregorio Dalgón y Marcela Pagano ante la justicia presiona al fiscal policista a tomar medidas, como una posible citación a indagatoria de Adorni. Se discute el procedimiento y la urgencia de actuar para evitar que el imputado afecte la producción de pruebas.