Los equipos de rescate continúan trabajando arduamente en La Guaira, enfrentando situaciones extremas. Han colaborado con equipos de El Salvador y Estados Unidos, destacando la capacidad y el apoyo brindado por estas naciones. La labor incluye no solo la atención médica sino también la remoción de escombros, a menudo con las manos desnudas ante la desesperación.
La presencia de familiares expectantes en las zonas de rescate añade una capa de emotividad a la tragedia. A pesar del riesgo personal, los equipos médicos y de rescate se esfuerzan por brindar consuelo y esperanza, incluso con la ayuda de un psicólogo voluntario para apoyar a los familiares.