Ucrania enfrenta una ola de calor sin precedentes en medio de la guerra con Rusia, lo que aumenta la demanda de energía y el riesgo de incendios.
Las altas temperaturas, con récords en Leópolis, ejercen presión sobre la red eléctrica ya dañada por los ataques rusos.
El calor extremo también afecta a los soldados en el frente y agrava la situación en Europa, con temperaturas récord y fallecidos en varios países.