Se manifestó que el dinero encontrado, estimado en millones de dólares, pertenece al pueblo y debería destinarse a necesidades básicas como hospitales, escuelas y salarios de médicos y maestros.
Se cuestionó la actitud de Jessica Sirio, sugiriendo que es poco probable que desconozca el origen del dinero, y se expresó escepticismo sobre la posibilidad de que vaya presa, dada la impunidad de personas poderosas en el país.