Carlos McAllister reflexiona sobre la educacion de sus hijos, enfatizando la importancia de que sean felices y se desarrollen plenamente.
Reconoce que los jovenes no son "control remoto" y que a veces toman decisiones equivocadas, pero considera que lo fundamental es que aprendan a transitar la vida solos.
El objetivo principal como padre es educar bien para que sus hijos puedan desenvolverse con autonomia el dia que él ya no este.