Javier compartió la alegría por el nacimiento de su hijo Gustavo, de 20 días, a quien describió como un "bebito de felicidad". También mencionó a su otro hijo, Ángelo, de 10 años, un ferviente fanático de Argentina y Paraguay, quien vivió con gran emoción el partido de Paraguay.
Se relató una anécdota de Ángelo en el bar durante el partido de Paraguay, donde casi sufre un infarto por la tensión. La conversación también tocó el tema de la "casa del terror" y la importancia de la familia, destacando la conexión de los hijos con el fútbol y la cultura paraguaya y argentina.