La neurociencia explica el impacto del fútbol en el cerebro humano, destacando cómo la pertenencia a un equipo y la pasión compartida activan circuitos de emoción y generan sentimientos potentes.
Se subraya que la experiencia de ver un partido en grupo, junto a amigos o familiares, intensifica estas emociones en comparación con ver el encuentro en soledad. La formación de grupos, ya sea para practicar deportes, talleres de literatura o teatro, estimula la felicidad y el sentido de pertenencia.