El humo de los incendios forestales iniciados el 25 de junio en la zona de Chernobyl se extendió hacia el sur de Ucrania, afectando la calidad del aire y la visibilidad en Kiev y sus alrededores.
Datos satelitales detectaron columnas de humo con altas concentraciones de monóxido de carbono y aerosoles que se desplazaron hasta 170 kilómetros desde el área afectada.
El centro meteorológico ucraniano advirtió que si se desarrollan vientos del norte, las emisiones podrían volver a dirigirse hacia la capital.