Se relata la historia de dos hermanos que vendieron el auto de su madre para poder viajar a ver el Mundial.
La madre se enteró al momento de la emisión del programa, ya que el 08 del vehículo estaba firmado y la venta realizada con su consentimiento implícito.
Se generó debate en redes sociales sobre la acción de los hermanos, con opiniones divididas entre quienes valoran el esfuerzo y quienes critican la decisión.