Un estudio publicado en Nature revela que la dieta subóptima es responsable del 60% de los eventos cardiovasculares, como infartos.
Los factores de riesgo identificados son la falta de frutos secos, semillas, cereales integrales, legumbres y frutas, así como el exceso de sal y omega 6, y la deficiencia de omega 3.
Se proponen estrategias para incorporar estos nutrientes, como agregar frutos secos a yogures o usar harinas de frutos secos en preparaciones. Se recomienda consumir cereales integrales como avena y quinoa, y priorizar frutas combinadas con proteínas para mejorar la composición corporal.
Se advierte sobre el exceso de sal, presente en productos procesados, y la importancia de revisar etiquetas. La deficiencia de omega 3, crucial para bajar la inflamación, puede requerir suplementación con productos de alta calidad como Menacor.