La desesperación de los familiares de las víctimas del terremoto en Venezuela se intensifica ante la aparente lentitud y falta de participación del ejército en las labores de rescate. Se observa una palpable frustración y enojo hacia las autoridades por la percepción de abandono.
Las imágenes muestran a personas pidiendo ayuda y aferrándose a la esperanza de encontrar a sus seres queridos con vida, mientras las excavaciones en algunas zonas aún no han comenzado. La falta de respuesta gubernamental y la inacción del ejército son los principales focos de reclamo.
El psicólogo Pablo Melito valida estas emociones, explicando que el enojo es una reacción natural ante la impotencia y la pérdida. Sin embargo, advierte sobre la importancia de canalizar esa furia de manera constructiva para evitar que se cronifique y genere problemas de salud mental a largo plazo.
Se destaca la complejidad del trabajo de rescate y la necesidad de dejar actuar a los especialistas, pero la angustia de los familiares que no ven avances en la búsqueda de sus seres queridos es inmensa. La situación exige una respuesta más contundente y coordinada por parte de las autoridades.