La falta de conectividad y señal dificulta las tareas de rescate y la comunicación en la zona del desastre. Helicópteros y ambulancias trabajan incansablemente, mientras los familiares de las víctimas esperan entre los árboles con angustia.
A pesar del esfuerzo de la gente y los equipos de rescate, la ayuda no es suficiente para la magnitud de la tragedia. La necesidad de personal especializado y recursos es crítica para continuar con las labores de búsqueda y rescate de manera efectiva.