Se cuestiona la lentitud de la justicia en el caso Insaurralde, a pesar de las medidas cautelares impuestas, sugiriendo que podrían ser un "maquillaje" para la opinión pública.
Martín Insaurralde mantiene un perfil bajo, moviéndose poco y evitando la exposición pública, mientras que Jessica Cirio cerró sus redes sociales.
La falta de avance en la investigación genera dudas sobre la efectividad de las medidas y la posibilidad de que los implicados evadan la justicia con ayuda de contactos políticos y poder económico.