Se analiza el uso de "hormigón aligerado", una mezcla de cemento, agua y bolitas de telgopor, en la construcción de edificios en Venezuela, especialmente en La Guaira. Este material, más económico y ligero, se ha utilizado en planes de vivienda y ha contribuido a que las estructuras se derrumben como "castillos de naipes".
Se explica que este material, aunque puede servir como aislante térmico y acústico, no es adecuado para estructuras portantes y su uso en losas es inapropiado. La combinación de este material con la ubicación en una zona sísmica y la falta de mantenimiento de edificios antiguos agrava el riesgo.