La escasez de GNC en La Plata y alrededores genera largas filas y demoras para los conductores, afectando especialmente a fleteros y trabajadores que dependen de este combustible para su labor diaria.
La situación se agrava porque las estaciones de servicio se quedan sin suministro antes de las 8 de la mañana, obligando a los choferes a levantarse a horas intempestivas para asegurar el combustible y poder trabajar, lo que representa una pérdida de tiempo y dinero considerable.
Los conductores expresan su frustración ante la falta de planificación y la necesidad de importar gas a un costo mucho mayor, cuando Argentina posee reservas en Vaca Muerta. La paralización de obras en gasoductos y la falta de mantenimiento en la infraestructura son señalados como las causas principales de esta problemática.