La búsqueda de Lucas Gámez, un niño argentino atrapado en los escombros tras un devastador terremoto en La Guaira, Venezuela, mantiene en vilo a su familia y al equipo de rescate.
Se ha detectado calor corporal y la señal de su teléfono móvil en un sector específico donde se concentran víctimas y desaparecidos, alimentando la esperanza de encontrarlo con vida.
El padre de Lucas relató la angustia de la espera y la incertidumbre sobre la ubicación exacta de su hijo, quien se encontraba en el edificio colapsado junto a sus tíos.
A pesar de las falsas alarmas y la magnitud de la tragedia, los rescatistas continúan trabajando incansablemente, aferrándose a cada indicio para dar con el paradero del menor.