Las prepagas aumentarán en promedio un 2,1%, con algunas firmas llegando al 2,9%, lo que impactará en la canasta familiar.
Los alquileres experimentarán aumentos variados: 31,54% para contratos con la ley antigua, 16,7% semestral y 8,1% trimestral para los actualizados por IPC.
Los servicios públicos como luz y gas también tendrán incrementos, sumándose a la presión inflacionaria y afectando el presupuesto de los hogares.