Las prepagas aplicarán aumentos de entre 1,3% y 1,9% a partir de julio, con algunas empresas llegando hasta el 2,9%.
Estos incrementos se suman a la inflación general, generando preocupación en los usuarios cuyos ingresos no corren al mismo ritmo.
La vivienda también sufrirá ajustes, con alquileres que podrían aumentar hasta un 31,5% anual si se ajustan por el índice de contrato de locación (ICL), o un 16% semestral si se basan en la inflación del primer semestre.