La situación en Venezuela tras el devastador terremoto es cada vez más crítica. Las réplicas continúan, y la última registrada fue de 5.1 grados en la escala de Richter, complicando aún más el panorama.
Los rescatistas trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes, pero las autoridades advierten que las próximas horas son cruciales y que, de no ser localizadas a tiempo, las personas atrapadas lamentablemente fallecerán.
Se avecina una epidemia de gran magnitud debido a las condiciones insalubres y la descomposición de cuerpos, una amenaza que preocupa a especialistas y a la población por igual.
Las cifras oficiales aún no reflejan la totalidad de los afectados, y se espera que los números de muertes y heridos superen las proyecciones iniciales.