Adrián Saloña reporta desde La Guaira, Venezuela, tras el devastador terremoto, describiendo la llegada de equipos de rescate profesionales de México, Chile y El Salvador. Estos equipos se están distribuyendo en las zonas afectadas para remover escombros y buscar sobrevivientes.
La tensión es alta debido a las constantes réplicas que sacuden la región, complicando las labores de rescate y aumentando el riesgo para las estructuras ya dañadas. La esperanza de encontrar personas con vida se mantiene, pero también se trabaja en la recuperación de los fallecidos, confirmándose la presencia de al menos una persona sin vida en la zona.
Se destaca la urgencia de material específico para los rescatistas, ya que se escuchan gritos de niños atrapados bajo los escombros, pero no se cuenta con el equipo necesario para liberarlos. La ayuda internacional es fundamental, no solo en personal sino también en herramientas especializadas.
La situación es crítica, con miles de personas afectadas y una necesidad imperiosa de agua, comida y asistencia médica. La gente se agolpa en las calles buscando recibir alimentos, evidenciando la desesperación generalizada.