El tenista italiano Jannik Sinner, número uno del mundo, debutó con una trabajosa victoria en Wimbledon ante el serbio Kekmanovic. A pesar de comenzar perdiendo el primer set y experimentar dificultades físicas, Sinner logró una remontada épica para imponerse en cinco sets tras más de tres horas de partido.
Sinner, quien sufrió una caída que le provocó una mancha de sangre en su zapatilla derecha, tuvo que batallar intensamente para superar a Kekmanovic. Tras perder el primer set y el tercero en un tie-break, el italiano se recuperó en el cuarto y quinto set, ganando por 6-3 y 6-2 respectivamente.
El tenista confesó en conferencia de prensa que extrañaba la sensación de tener que dar vuelta un partido, ya que en los últimos torneos, ante las ausencias de Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, se había acostumbrado a ser el claro favorito.
Con esta victoria, Sinner avanza a la segunda ronda de Wimbledon, donde se enfrentará al portugués Nuno Borges. El partido contra Kekmanovic, aunque complicado, le sirvió para reencontrarse con la adrenalina de una competencia reñida.