El tenista italiano Jannik Sinner, número uno del mundo, debutó en Wimbledon con una victoria sobre el serbio Kekmanovic en un partido que se extendió a cinco sets y duró más de tres horas y media. A pesar de comenzar con dificultades y un quiebre en contra en el primer set, Sinner logró remontar y asegurar su pase a la segunda ronda.
El partido presentó complicaciones para Sinner, quien incluso se dobló la rodilla en un momento. A pesar de no encontrarse al 100% de su condición física, demostró su resiliencia característica. La vestimenta completamente blanca de Wimbledon y una mancha de sangre en su zapatilla derecha, producto de una caída, fueron detalles llamativos del encuentro.
Sinner, conocido por sus remontadas, cedió el primer set pero se recuperó para ganar el segundo y el cuarto y quinto set por 6-3 y 6-2 respectivamente. En la segunda ronda, se enfrentará al portugués Nuno Borges. Sinner expresó en conferencia de prensa que extrañaba la sensación de tener que dar vuelta un partido, a diferencia de la comodidad que le brindaban sus victorias previas como favorito.