Durante el caos provocado por el terremoto en Venezuela, se observó un lamentable incidente en un comercio de perfumería. Mientras el sismo generaba pánico y obligaba a la evacuación del local, una clienta aprovechó la confusión para sustraer un perfume sin pagar, tirándolo al suelo y luego recogiéndolo al salir.
Este acto de oportunismo, captado en video, refleja la desesperación y la falta de escrúpulos de algunos individuos en momentos de crisis. El dueño del comercio, que intentó cerrar la puerta con llave, perdió años de trabajo y esfuerzo. La escena, multiplicada por miles de comerciantes afectados, evidencia la grave dimensión económica de la tragedia, más allá de la pérdida de vidas.