Las proyecciones sobre el número de víctimas fatales del terremoto en Venezuela son alarmantes, con estimaciones que superan las 1.000 muertes y miles de desaparecidos.
Expertos comparan la catástrofe con eventos de gran magnitud y señalan que muchos edificios, algunos de hasta 60 años de antigüedad, no contaban con refacciones antisísmicas adecuadas.
Se analiza la falta de preparación del país ante este tipo de sismos, a diferencia de naciones como Chile, y se recuerda que Venezuela ya ha experimentado temblores significativos en el pasado, como el de 1960.