Se explica que el Espíritu Santo glorificará a Cristo tomando de lo suyo y haciéndolo saber a los creyentes, lo que se traduce en revelaciones que empoderan para la sanidad, felicidad, éxito profesional y material.
Se subraya que todo lo que tiene el Padre es de Cristo, y el Espíritu Santo se encargará de comunicar estas riquezas a los creyentes, quienes deben ser buscadores de Dios y vivir en comunión con el Espíritu Santo para convertirse en vasos llenos de la gloria divina.