Familiares de víctimas del terremoto en Venezuela denuncian la falta de apoyo gubernamental y de maquinaria para recuperar los cuerpos de sus seres queridos, viéndose obligados a hacerlo ellos mismos.
La descomposición de los cadáveres y la magnitud de la tragedia dificultan el reconocimiento, creando una situación de "película de terror" con miles de muertos.
Se menciona la angustia por la posible desaparición de niños que llegaron a hospitales y luego no fueron encontrados.