El programa plantea interrogantes sobre la corrupción y su relación con las consecuencias mortales de la catástrofe en Venezuela. Se cuestiona la construcción de edificaciones altas en suelo arenoso y la falta de advertencias sobre la peligrosidad sísmica de la zona.
Expertos y análisis de imágenes satelitales de la NASA revelan que casi 60.000 edificios podrían haber sufrido daños importantes, lo que plantea la pregunta sobre la habitabilidad de las estructuras restantes y la seguridad ante futuros sismos.
Se critica la inoperancia del gobierno interino en los dispositivos de emergencia y el accionar de las fuerzas de seguridad, comparando su despliegue para reprimir protestas con su aparente inacción ante la catástrofe. La indignación de los venezolanos es palpable.