Se discutió la tarea de los "cascos blancos" (militares de asistencia humanitaria, no de combate) en medio de la tragedia en Venezuela. Se explicó que esta iniciativa, sugerida por Argentina y adoptada por la ONU, se enfoca en brindar asistencia en lugar de usar armas.
Actualmente, hay brigadistas y personal especializado trabajando en rescate y en la atención del estrés postraumático. Se mencionó la distribución de pastillas potabilizadoras para prevenir enfermedades, ya que la rotura de cañerías tras el sismo puede contaminar el agua en toda la ciudad.
Se destacó la importancia de la colaboración internacional y el envío de bomberos, médicos y psicólogos. La tragedia en Venezuela ha impactado profundamente a la población, con 6 millones de personas afectadas.