Brasil maneja la tenencia de la pelota con paciencia, buscando espacios ante una defensa japonesa que se mantiene en bloque medio. A pesar de que Danilo ya no tiene la proyección ofensiva de años anteriores, su presencia en la defensa es destacada.
Japón, por su parte, no presiona la salida de Brasil y defiende ordenadamente, esperando su oportunidad. El partido se desarrolla con Brasil dominando la posesión y Japón buscando neutralizar las embestidas.