Se analiza la figura de Adorni y su rol como Jefe de Gabinete, comparándolo con el propio Milei. Surge la pregunta sobre si la partida de Adorni significaría una debilidad para Milei o su campaña.
Se menciona la percepción de que algunos sectores desean que el gobierno termine antes de tiempo. Se plantea la dicotomía entre apoyar a Cristina Kirchner o a Axel Kicillof, sugiriendo que no se puede hacer ambas cosas.
Se reflexiona sobre la posible derrota electoral del oficialismo y sobre cómo la percepción pública de la situación económica ha cambiado, pasando de ver a Milei "terminado" a un escenario donde la macroeconomía mejora y se retoma el tema de la corrupción K.